Ciudad Juárez.– Los residentes de la ciudad de Ojinaga presenciaron un episodio de violencia. Al recorrer las calles Justo Sierra y Séptima, los vecinos se toparon con una escena escalofriante: once cuerpos esparcidos en el suelo, dos de ellos decapitados, junto a una lona con un mensaje.
El incidente fue reportado alrededor de las seis de la mañana, lo que provocó la rápida llegada de numerosos policías y soldados al lugar para asegurar el área y esclarecer los detalles de este trágico acontecimiento.
Pocas horas después, una imagen de los cuerpos, unos sobre otros en una calle sin pavimentar, comenzó a difundirse en las redes sociales.
El fiscal general del estado de Chihuahua, César Jáuregui, declaró ante la prensa que esta masacre en Ojinaga fue consecuencia de una supuesta traición dentro del crimen organizado. Según Jáuregui, este acto violento fue una advertencia directa del grupo delictivo hacia aquellos que se atreven a traicionar a la organización.
También confirmó que dos de las once víctimas fueron decapitadas, subrayando la brutalidad del suceso. La lona con el mensaje encontrada en el lugar fue asegurada por las autoridades.
El descubrimiento de los cuerpos se produjo en un terreno cercano a las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad, lo que provocó una respuesta inmediata y contundente de las fuerzas de seguridad para mantener el control y la calma en la zona.



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