• Marco Bonilla tiene en Obras Públicas a un director sin los requisitos por ley.
• Titular no tiene certificaciones obligadas.
• Pésima crítica a elementos de seguridad de la CDMX.
CORRUPCIÓN. No cabe duda de que el Presidente Municipal de la ciudad de Chihuahua Marco Bonilla, ha sabido cuadrar todo en su administración para poder hacerse de millones de pesos aparentando construcciones que legalmente no están justificadas, porque quienes las han aprobado, de acuerdo con la ley, no están certificados para ello. Quien sabe que convenios o sociedades tenga con la Fiscalía Anticorrupción que esta dependencia estatal simplemente no ve, no escucha y no opina.
NOMBRES. Concretamente, tenemos tres casos en donde quienes están al frente de la Dirección de Obras Públicas, no son aptos para ocupar dichos puestos. Carlos Alberto Rivas Martínez es el Director de Obras Públicas pero es Licenciado en Administración, el Subdirector Ricardo Rodarte de la Rosa es el Subdirector de construcción y no cuenta con título universitario, pero además, Carla Corral es la jefa del departamento de construcción urbana y es arquitecta.
LEYES. La regulación de la obra pública en México se caracteriza por su estructura multinivel, donde la legislación federal, estatal y municipal converge generando una complejidad inherente, particularmente en la definición de los perfiles de los servidores públicos responsables. La gestión y ejecución de la infraestructura urbana recae en la autonomía municipal, si bien se deben observar principios de transparencia y eficiencia en la contratación.
ESPECIALIZACIÓN. Los trabajos a ejecutar abarcan desde investigaciones, asesorías y consultorías, hasta proyectos arquitectónicos y de ingeniería complejos, lo cual exige un alto grado de especialización profesional al mando de las Direcciones de Obra Pública en gobiernos locales, sobre todo en municipios de alta jerarquía como es la capital del Estado de Chihuahua.
CASO. El caso de la ciudad de Chihuahua, en análisis, el Director de Obras Públicas es licenciado en Administración por el Instituto Tecnológico de Chihuahua II, no es técnico de la construcción ni siquiera albañil para comprender de los procesos complejos de la construcción y mucho menos de interpretación de los proyectos ejecutivos, de memorias de cálculo estructural y especificaciones técnicas.
CONSULTA. Consultando el Código Municipal del Estado de Chihuahua, Artículo 60 quinto párrafo indica “Las personas titulares de la Secretaría, Tesorería, Oficialía Mayor y Dirección de Obras Públicas, están obligadas a participar en el Sistema de Profesionalización y Capacitación del Servicio Público Municipal, que instrumente el Ejecutivo del Estado por conducto de la dependencia competente, mediante modelos de formación continua y a contar con una certificación de competencia laboral.
COMPETENCIA. Esta certificación será expedida por una institución reconocida en el Sistema Nacional de Competencias. Dicha certificación deberá realizarse dentro de los seis meses siguientes de haber tomado posesión del cargo y deberá estar vigente durante el desempeño del mismo. En caso de incumplimiento, será causa de sanciones administrativas en los términos de la Ley General de Responsabilidades Administrativas”.
SERVIDOR. El Director de Obras Públicas es, por definición, un servidor público, titular de una dependencia de la administración municipal. Sus funciones son de carácter administrativo, político, presupuestal y de planeación, sin embargo, el Código Municipal si obliga a la Certificación de Competencia Laboral, si bien no es obligatorio ser profesional de la construcción, la certificación es clave para el entendimiento mínimo de las funciones entre ellas planificación, que no es un tema simple.
CONSULTA. Otra consulta es ante la Secretaria de Educación Pública (SEP), para verificar si cuenta con la certificación y el resultado es el siguiente: COLEGIO DE PROFESIONISTAS: No se encontró información de colegios. CERTIFICACIONES: No se encontró información de certificaciones. COMPETENCIAS TRANSVERSALES: No se encontró información de competencias. El Director de Obras Públicas debe contar con título profesional en Arquitectura o Ingeniería Civil, además, debe tener una experiencia mínima de un año en funciones relativas a obra pública. La exigencia de que el Director de Obras Públicas sea ingeniero o arquitecto, es una garantía de capacidad institucional básica. De esta manera el municipio se asegura de que el titular posee los conocimientos técnicos fundamentales necesarios para la planeación, supervisión y la ejecución adecuada de los programas de inversión.
FALLA. Otra falla mas es que el Subdirector de Contratación tampoco es profesional de la construcción, aunque si es técnico no tiene la capacidad constructiva en puentes vehiculares, además, fue despedido del gobierno estatal por incompetente. En esta dependencia se ha observado el crecimiento burocrático pero administrativamente y no en más residentes de obra. Aparte de crecer esta dependencia burocráticamente vendrán contrataciones de supervisión externa debido a la incompetencia de la estructura operativa de la dirección y mal gastando el recurso público que es de todos los chihuahuenses y esto simplemente se llama corrupción.
RIESGOS. La decisión de nombrar a un Director de Obras Públicas sin formación técnica en una ciudad principal como lo es Chihuahua, conlleva riesgos de gestión. Las Direcciones de Obras Públicas deben coordinar proyectos complejos, evaluar estudios de ingeniería y arquitectura, manejar presupuestos detallados de los planes de desarrollo urbano sustentable, conocimiento total de las leyes y reglamentos de la materia, al igual del dominio. Un Director de Obras Públicas que carezca de la formación técnica puede incurrir en ineficiencia al supervisar estos aspectos afectando la correcta planeación del programa de inversión.
RESPONSABILIDAD. Si bien la responsabilidad penal y civil no recae en el Director de Obras Públicas, si está sujeto a sanciones por incumplimiento de los requisitos de su propio perfil de puesto o por la aplicación deficiente de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas. Todo esto conlleva a un sinnúmero de colusión administrativa, operativa, de mala adjudicación de contratos, de alteración de precios unitarios y más por el desconocimiento normativo y técnico de la Dirección de Obras Públicas.
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ESTUPIDEZ. A mí me parece una estupidez que se critique la actuación de la policía de la Ciudad de México que actuó en contra de la bola de barbajanes encapuchados que cometieron todo tipo de delitos, muchos de ellos graves y que incluso lesionaron a muchos elementos, tanto así que todavía hay algunos hospitalizados. Supuestos comentaristas de televisión, hombres y mujeres, defienden a los agresores pues indudablemente que están a favor de la violencia o les están pagando por ello.
POLICÍA. Al contrario, la policía debe actuar con más fuerza en contra de estos sujetos encapuchados que solamente van a agredir, a robar, a lesionar, a destruir. Bueno fuera que se actuara como lo hizo el ex Regente de la Ciudad de México, Alfonso Corona del Rosal, como lo hizo el ex Presidente Luis Echeverría y como el ex Presidente José López Portillo. Les puedo asegurar que antes de protestar lo pensarían dos veces. La policía no es un ángel de la caridad, fue creada para defender al gobierno y a la sociedad junto con sus propiedades, fue creada como arma de la autoridad para actuar en contra de los delincuentes del tipo que sea y así debe ser en todo el territorio nacional.
DEJADOS. Al contrario la policía de la Ciudad de México ha venido actuando con debilidad y ello ha quedado demostrado cuando más de cien elementos tuvieron que ser atendidos de lesiones leves y graves. No más agresiones a la autoridad solamente para evitar que contrarios a la gobernabilidad se opongan y que siempre sean los prianistas y sus compinches que pagan millones de pesos para pretender culpar al gobierno establecido y aprobado por un 80 por ciento de los mexicanos.
REACCIÓN. Ningún gobierno del partido político que sea, debe permitir que sus instalaciones sean vandalizadas y la policía tiene la obligación de actuar a como dé lugar y con la fuerza necesaria. Aquí en nuestro Estado también hemos visto esa salvajada en donde los delincuentes pagados y muchos de ellos drogados se hacen pasar como manifestantes para causar destrozos en comercios y en el Palacio de Gobierno. Ya basta, por ningún motivo se debe permitir esta violencia y a como dé lugar se debe detener a estos tipos disfrazados de manifestantes.
INVESTIGACIÓN. Desde hace años los investigadores deberían de haber detectado quien o quienes les pagan a estos sujetos y sobre todo tenerlos bien identificados, pero además, evitar que lleguen a las concentraciones detectándolos en su trayecto y detenerlos de inmediato. Si esto se hiciera se evitarían los robos millonarios y destrozos que se provocan al sector privado y al sector público y le aseguramos que antes de colarse entre los manifestantes lo pensarían dos veces porque ya estarían plenamente identificados.




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