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• La mafia de los Lebaron y cómo se apoderaron de un municipio.

MAFIA. Ahora sabemos que los mormones no solamente son una secta, sino que también conforman una mafia que hace lo que quiere en los municipios de San Buenaventura y en Galeana, Chihuahua. Lo peor de todo es que tanto el gobierno federal como el estatal los protegen indebidamente porque en esos municipios, sobretodo en Galeana donde tienen su colonia, controlan todo, ponen y quitan autoridades bajo el mando de Julián Lebaron y otros sujetos de los mismos apellidos.

ATREVIMIENTO. Es tanto su poder que hasta lograron desaparecer a la policía municipal que se encargaba de la vigilancia en el municipio de Galeana en donde el presidente municipal es miembro de esa familia, su nombre Ammón Dayer Lebaron, el cual según afirma Julián Lebaron es su empleado. Quien fue comandante de la policía de Galeana de nombre Ricardo González Tóala, tuvo que enfrentar a la mafia de los mormones por pretender cumplir con la ley y evitar los abusos que empleados y miembros de la familia Lebaron cometían constantemente en ese municipio.

DENUNCIA. La denuncia formal presentada ante la Fiscalía Estatal fue interpuesta por el propio Ricardo González desde hace casi dos años e increíblemente, debido a la protección de las autoridades estatales hacia los Lebaron, no había procedido. Es hasta hora cuando, al parecer, por fin se procedió formalmente en contra de las personas que están siendo denunciadas por el licenciado Ricardo González Tóala, quien actualmente se desempeña como Secretario de Seguridad Pública Municipal en Nuevo Casas Grandes, Chihuahua.

DELITOS. Los delitos cometidos son por Privación de la libertad, sedición, lesiones, amenazas, motín, desobediencia, resistencia de particulares, intimidación y omisión de auxilio, cometidos en contra del denunciante y de la policía municipal de Galeana, Chihuahua. Se señala como responsables a Julián Lebaron, Víctor Juárez López, Lenso Widmar, Jaime Lebaron, Nefi Lebaron, Timoteo Lebaron y Ammon Dayer Lebaron, este último presidente municipal de Galeana.

HISTORIA. Todo comenzó cuando el entonces comandante de la policía de Galeana, Ricardo González, recibió un llamado telefónico de parte de varios habitantes de Lagunitas, colonia cercana a los Lebaron, en el sentido de que ocho menores de edad miembros de la familia Lebaron, estaban cometiendo destrozos en el tinaco que surte de agua a esa colonia. El entonces presidente municipal fue consultado al respecto y ordenó que se les detuviera y se les impusiera a sus padres una multa de mil pesos por cada uno de ellos.

INSULTOS. La madre de dos de ellos indico que no iba a pagar la multa y que iba a acudir ante el presidente municipal, quien por cierto la convenció de que pagara los mil pesos de multa por cada uno de ellos. Los jóvenes que se habían quedado a bordo de la pick up que conducían, fueron entregados a la señora la cual de manera prepotente y grosera le dijo a los policías que no sabían con quien se habían metido y que les iba a ir muy mal.

ENVIADO. Efectivamente un individuo de nombre Efrén Sebastián Castro, empleado de Eleazar Lebaron y en completo estado de ebriedad, insultó y amenazó de muerte al comandante y a varios policías, motivo por el cual fue detenido y encarcelado. Al siguiente día el detenido se disculpó, pago la multa y fue liberado, sin embargo, cerca de las nueve de la mañana, una multitud de aproximadamente 100 gentes, todos empleados y familiares de los Lebaron, se amotinaron afuera de la comandancia para exigir que los policías presentaran su renuncia, gritándoles Julián Lebaron que ya sabían que eran integrantes del crimen organizado junto con los policías estatales.

SECUESTRADOS. Los policías se encerraron dentro de la comandancia, sobre todo para evitar que se fueran a robar el armamento que allí tenían. Los mormones llevaron una máquina para soldar y soldaron las puertas para evitar que los policías salieran. Al ver el escándalo de los mormones, los habitantes de Lagunitas acudieron en auxilio de los policías para liberarlos, ante lo cual los mormones no tuvieron otra opción más que alejarse, evitando con ello un enfrentamiento.

AUXILIO. A través del teléfono los policías solicitaron el apoyo de los militares, de la guardia nacional, de la policía estatal, de los investigadores estatales y ninguno acudió a auxiliarlos. Fueron aproximadamente 30 ciudadanos de Lagunitas los que a golpes los defendieron de los mormones a los cuales les gritaban que se fueran a su país a cometer las fechorías que en ese municipio provocan constantemente. Actualmente el Presidente Municipal como buen mormón obediente a las órdenes de Julián Lebaron, desapareció a la policía municipal, así de simple y obediente.

BENEFICIO. Al licenciado Ricardo González se le reconoció su labor como comandante de la policía municipal de Galeana y fue nombrado por la actual Presidenta Municipal de Nuevo Casas Grandes como Secretario de Seguridad Pública. Desde luego que los mormones no han quedado satisfechos, pues siguen pagando muchos billetes con el fin de desprestigiar a este funcionario que demostró no tenerles miedo y que incluso interpuso una denuncia en contra de la mafia Lebaron, la cual había quedado en suspenso hasta ahora, al parecer ya se inició la investigación legal correspondiente para castigar a quien resulte responsable.

Una respuesta a «»

  1. Avatar de Elenita
    Elenita

    Excelente la información de Teniente Errada!! Gracias!!!

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