NOVEDAD. Nuevamente se pone de moda la información sobre el contrabando de camiones chatarra procedente de los Estados Unidos, que en nuestro Estado, en las diversas ciudades, son utilizados como transporte de pasajeros. Esto ha existido desde siempre y por ello es que mientras se permita el uso de estos camiones, nunca se va a modernizar el transporte público en nuestra ciudad, pues el dinero que se utiliza para corromper a quienes se oponen a esto, empieza desde la Aduana y termina en las oficinas del Transporte Público del Gobierno del Estado.
MILES. Son cientos, mejor dicho miles de camiones, los que han entrado de manera ilegal a nuestro Estado. Usted puede darse cuenta de ello cuando ve que los camiones no traen placas, solamente un supuesto permiso que les otorga la Dirección del Transporte Publico Estatal y con el cual se ampara no una, sino varias unidades. Gracias a la corrupción que impera desde siempre en esa dependencia, aunque se diga todo lo contrario.
USOS. Estos camiones viejos, desechos de las escuelas americanas, son repintados en algunos talleres o por sus propios propietarios. El color que los identifica es de acuerdo a los arreglos que se hicieron no solamente con los líderes de las diferentes centrales “obreras” y desde luego con el jefe del transporte público, para saber en qué ruta van a circular. Ningún camión cuenta con los documentos necesarios que indiquen que ha sido internado legalmente por la Aduana Fronteriza.
ADUANA. Recordemos que por los puentes pasa todo lo que quepa y así pongan a quien sea como Administrador de la Aduana, este personaje solamente viene a hacerse millonario con la “polla” que a diario se recoge. Lo único que cambia es el personal, pues los “jefes” ponen a su gente de confianza para que se encarguen de la recolección monetaria. Sean civiles, militares, curas, monjes, mujeres, etc., todos son corruptos, pues sería un imbécil quien no aceptara la corrupción, pues debajo de los jefes todos tienen la dentadura muy afilada.
CHIHUAHUA. Recordamos que en la ciudad de Chihuahua, hace ya muchos años, siempre en las diversas rutas del transporte público, se adquirían camiones nuevos, comprados en la ciudad de Monterrey, pero con el tiempo y desde hace varios años, también allá se empezaron a utilizar camiones viejos y de contrabando. Hubo mucha tolerancia y los líderes sindicales fueron protegidos porque se suponía que eran votos para el PRI o para el PAN. Ahora estamos sufriendo las consecuencias.
RESPETO. Nuestra ciudad carece actualmente y desde hace años de un transporte público digno. Aunque se diga que la ley no permite que tengan más de 10 años de antigüedad, eso es una vil mentira, pues existen camiones con más de 20 años de antigüedad a los cuales solamente les cambian el frente para aparentar que son modernos o de menos años. Muchas unidades verdaderamente son una vergüenza, todos humeantes y hay mucha tolerancia de parte de las autoridades encargados de vigilarlos.
BURLA. Recordemos que cuando se inició la supuesta modernización del transporte se empezaron a utilizar camiones que supuestamente eran nuevos, en los cuales no se iba a tolerar personas paradas ni sobrecupo, ahora esos camiones son una vil porquería, con sobrecupo constante, sucios, mal olientes y la autoridad nada hace para sancionarlos o evitar que sigan circulando y todo esto porque le tienen miedo a los concesionarios abusones y es el miedo a que hablen y digan cuánto dinero les entregan a las autoridades del transporte público del gobierno del estado y hablamos no de las pasadas administraciones sino de las actuales.
NUEVAMENTE. Ahora se vuelve a mencionar la modernización del transporte público que próximamente entrara en funcionamiento, pero para empezar las unidades que se van a utilizar no son nuevas, ya tienen varios años de servicio en la ciudad de chihuahua, solamente se les va a pintar y a reparar. ¿Cuánto tiempo cree usted que pase para ver lo que ocurre actualmente en el transporte público con estas “nuevas” unidades, pese a que se les va a incrementar el costo del pasaje?
ENERGIA. Contra estos caciques del transporte público se debe actuar con energía, sin miramientos, pues son miles de pesos los que obtienen mensualmente como para no poder adquirir nuevas unidades nacionales, al fin y al cabo, que ya no son votos a favor de los candidatos del PRI o del PAN, ahora votan por quien les da su gana y algunos ni siquiera acuden a las urnas. Si se pusieran las autoridades a revisar cada unidad del transporte público, nos quedaríamos sin ese servicio, pero también los jefes e inspectores tendrían que conformarse con sus raquíticos salarios y eso no creemos que llegue a ocurrir.




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