• Coordinador de la SSPM en jugoso negocio.
• Junto a comandante de Seguridad Vial, exigían dinero a los agentes viales.
• Acarreó empleados municipales para consejeros de Loera-Cabada.
• Comandante de Seguridad Vial, golpeó a una agente de la policía municipal.
RECOMENDADO. Pese a los innumerables actos de corrupción que realizó durante la pasada administración de Armando Cabada, las cuales estaremos dando a conocer, un sujeto de nombre Pablo Padilla continúa laborando como coordinador dentro de la Fiscalía Cívica de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal. Sabemos que él se dice protegido por el hermano de un alto funcionario de la actual administración municipal, pero a sabiendas de cómo se las gasta, realmente lo dudamos.
COORDINADOR. Este sujeto aprovechándose de su puesto como coordinador, en el Cerecito logró crear una mafia de abogados que por semana tramitaron por lo menos hasta treinta amparos para evitar que los conductores en estado de ebriedad pasaran 24 o 36 horas detenidos en ese lugar. El negocio era rentable pues creó una especie de despacho desde donde operaban los abogados afines a su negocio.
NEGOCIO. El modus operandi era el siguiente: antes de que los ebrios llegaran detenidos al Cerecito ya en este lugar se encontraba un actuario federal con varios amparos esperando a que llegaran los infractores para que obtuvieran su libertad por supuesta violación a sus Derechos Humanos, desde luego esta violación la estaba cometiendo el municipio de Juárez. Por cada amparo los socios de Pablo Padilla cobraban de 3 mil a 6 mil pesos, dependiendo del sapo era la pedrada. Algunos infractores pagaban hasta 8 mil pesos cuando eran ciudadanos americanos.
SOCIOS. El abogado que estaba a cargo de la encomienda en el Cerecito es socio de Pablo Padilla, también fiscal cívico y de quien por ahora nos reservaremos el nombre, pues él fue quien lo puso en dicho cargo y era el que convencía a los detenidos que traían suficiente dinero, de que se ampararan diciéndoles que después él los ayudaba con los asuntos de sus multas, por lo cual también cobraba. El otro socio y desde luego uno de los más importantes era el comandante de vialidad Gabriel Muñiz, pues era el que filtraba los datos de detenidos.
ARREGLOS. Pablo Padilla tuvo arreglos con el comandante Gabriel Muñiz para que todos los agentes de vialidad, aproximadamente 50 en el turno nocturno, le entregaran la cantidad de 500 pesos por agente para entregarlos a Pablo Padilla y a su socio con el fin de ayudarles en el trámite del llenado de los documentos que tienen que entregar dentro del Cerecito, de esta manera los agentes sin perder tiempo saldrían a buscar más borrachos y pagar la cuota que les exigía el comandante Muñiz, quien por cierto para salir a trabajar les pide mil pesos por agente vial y hasta 12 mil pesos por incapacidades y vacaciones.
CAMBIOS. Durante la presente administración cuando se empezaron a realizar varios cambios debido a la corrupción que estaba imperando, Padilla para no verse descubierto comenzó a esparcir una serie de chismes en el sentido de que quienes pedían dinero en el Cerecito eran los custodios y los directivos, e incluso llegó a mencionar que dicho negocio lo hacían por parte de los Jueces Cívicos, dependientes de la Dirección de Justicia Cívica, ya que son quienes tenían la responsabilidad de dar contestación a los amparos, de igual manera señalaba a los defensores cívicos porque son quienes tienen mayor interacción con los detenidos. Sin embargo, desde que ya no estuvo a cargo del Cerecito de inmediato se dejaron de presentar los 30 amparos semanales y desde luego el comandante Muñiz dejó de pedirles dinero a los agentes para Padilla y su socio porque supuestamente ya no los iban a ayudar.
TRAIDOR. Por si fuera poco, en las pasadas elecciones para consejeros de Morena, este individuo de nombre Pablo Padilla se dedicó a servir a otros amos acarreando personal del propio municipio en camiones rentados, para apoyar con sus votos a los consejeros que pertenecen al grupo de Juan Carlos Loera, pero también para su antiguo jefe Armando Cabada. La labor de convencimiento hacia los empleados municipales la hacía en horario laboral, diciéndole al personal que era una orden desde arriba y que si no hacían caso los iban a suspender en su trabajo. Por cierto este individuo fue candidato a consejero por el distrito 01.
HABLADOR. Ahora Pablo Padilla en sus sueños guajiros, a los policías municipales que conoce y a sus cómplices, les dice con mucha seguridad que próximamente lo van a nombrar Director Jurídico de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, porque cuenta con el respaldo incondicional del Secretario Cesar Muñoz y del propio Alcalde Cruz Pérez Cuellar. Solo es cuestión de días para que lo nombren, asegura, y que se va recuperar de todo lo perdido anteriormente. No dudamos que con su lengua viperina haya logrado convencer a más de cuatro, pero seguiremos informando e investigando sobre las tranzas que este sujeto a logrado hacerse desde que labora como empleado municipal.
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ÚLTIMA. Se nos acaba de informar que el comandante del turno nocturno Gabriel Muñiz, hace dos semanas golpeó a una agente de la policía municipal que había tenido un accidente vial, al tomar conocimiento del accidente, la agente estuvo en desacuerdo de cómo se quiso manejar el accidente y el comandante Muñiz la empezó a insultar diciéndole que ella no se metiera en sus asuntos. Continuaron discutiendo hasta que Muñiz la emprendió a golpes en contra de ella.
INFORME. De este hecho según nos dan a conocer, tomaron conocimiento el Secretario de Seguridad Pública César Muñoz, el Coordinador General de Vialidad Cesar Tapia y el Comandante Víctor Mejía. Sin embargo, el comandante Gabriel Muñiz sigue laborando tranquilamente como si nada hubiera pasado y ni siquiera se le ha molestado, pues incluso debiera ya de estar fuera de la corporación por haber golpeado a una compañera, sobretodo mujer, pues este tipo de agresiones actualmente son muy castigadas, incluso hasta con cárcel.





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