• Encuestas favorecen a Pérez Cuéllar mientras crecen señalamientos de corrupción contra Marco Bonilla.
• Licitaciones a modo y colusión en obras públicas de Chihuahua Capital.
• Falta de controles y auditorías fortalece un sistema de corrupción impune.
MILLONES. De acuerdo a las últimas encuestas llevadas a cabo recientemente con la finalidad de ver quién de los probables candidatos de los diferentes partidos políticos encabeza la mayoría, vemos que quien lleva la delantera es el Presidente Municipal de nuestra ciudad Cruz Pérez Cuéllar, del partido Morena, con un alto porcentaje de 40.20 por ciento, frente al 26.8 por ciento de su más cercano contrincante Marco Bonilla de Acción Nacional.
MAGIA. No es que la Columna en La Mira del Teniente Errada tenga bola mágica, no, es simplemente que observamos cómo el gobierno corrupto de Marco Bonilla enseña las cartas en las licitaciones de obras públicas, amafiado con el Cártel de Obras Públicas de la ciudad de Chihuahua. Y de nueva cuenta ponemos como ejemplo el proceso de adjudicación de la Gaza del Reliz, supuestamente considerada por Bonilla como la más bella de Chihuahua, pero sin funcionalidad.
CONTRATO. La empresa MERP Edificaciones y Terracerías, S.A. de C.V. resultó la ganadora, pero curiosamente fue la única empresa que se presentó al concurso sin competencia alguna en contra de los objetivos de la ley de la materia que busca el mejor precio de la competitividad, lo cual no se da porque en cada licitación entran empresas debidamente bajo colusión con los servidores públicos de la Dirección de Obras Públicas de Marco Bonilla. Los que logran entrar son descalificados impunemente para otorgar los contratos a los integrantes del Cártel.
INMORAL. Aquí hay doble moral porque al que le otorgan el contrato es al mismo Presidente de la Cámara de Construcción en Chihuahua, que es el ingeniero Julio Cesar Mercado y propietario de la empresa asignada del puente Reliz, es decir, funciona como Juez y parte de las decisiones de a quién se contrata en el municipio y en el gobierno estatal.
INMORAL. Marco Bonilla menciona que costaría 200 millones la obra y lógicamente que lo hizo con el único fin de destantear a la competencia, porque el resultado contractual es casi al doble. Esta situación no se ve transparente, al contrario, pululan las heces fecales de colusión integral, redondeada por los moches a Marco Bonilla para su campaña ya ampliamente conocida.
TRANZA. Marco Bonilla para obtener los resultados ya mencionados tuvo a bien instalar en la Dirección en Análisis a personal sin la capacidad necesaria que demandan conocimientos técnicos, administrativos, normativos y necesidades de la capital del Estado grande para la administración y construcción de la infraestructura en construcción. Como ya lo comentamos anteriormente, el Director Carlos Rivas no ostenta título profesional de la construcción y su Subdirector Ricardo Rodarte tampoco lo es, sin embargo, firma documentos administrativos y jurídicos como ingeniero. (anexamos prueba).

USURPADORES. Por ello anexamos documento en donde se ostenta como ingeniero en actas de visita de obra, actas de apertura, actas de fallo y estimaciones de obra, es decir, usurpa el título de ingeniero que no posee. De la misma forma fue denunciado Marcelo Murillo Rascón, Coordinador Jurídico del Ayuntamiento por usurpación de profesiones comandando por el doble líder de carteles inmobiliarios y de obra pública.
COSTOS. Lo anterior traerá sobre costos a la población de Chihuahua, porque esa pobre estructura administrativa (OPM) genera proyectos mal hechos e incompletos y sumándole, en el caso de los tres puentes, precios extraordinarios hasta por cerca de 100 millones de pesos y si no, al tiempo. Otro asunto en el mismo tenor de ideas de sobre costos, es que por la misma ineficiencia, falta de capacidad técnica y otras yerbas, se contrata supervisión externa para este caso de terror, cuando la dependencia ha crecido administrativamente y no técnicamente.
SUPERVISORES. En la actualidad existe el mismo número de supervisores que hace 15 años, en esencia el personal junto con el Director debe asumir el rol de supervisión y administración de las obras, entonces para que se les contrata? ¿Acaso para contratar más servicios profesionales en ausencia de los mismos? Esto se llama corrupción por aceptar una responsabilidad de la cual no se es experto.
CULPABLE. Sin embargo, el culpable es quien contrata, es decir, Marco Bonilla y en este caso se debe de considerar como desvío de recursos y no basta con reintegrar el gasto. La colusión entre servidores públicos y contratistas es una falta administrativa muy grave, según la Ley General de Responsabilidades Administrativas. La evidencia como la que hoy manifestamos sugiere que esta práctica se manifiesta a través de la simulación sistemática de procesos licitatorios y la manipulación de la ejecución contractual haciéndolo de una manera económica redonda en corrupción.
AUDITORÍA. Mientras los entes de auditoría no ejerzan sus atribuciones de sancionar conforme a la ley, las dependencias encargadas de llevar las licitaciones con discrecionalidad seguirán actuando de la misma manera. El Órgano Interno de Control y Sindicatura, deben asegurar la funcionalidad plena de los comités de ética y los mecanismos de recepción de denuncias. Es imperativo que los dos entes municipales de fiscalización no solo emitan auditorías, sino que actúen con celeridad en la Promoción de Responsabilidades Administrativas Sancionatorias contra los servidores públicos de la Dirección de Obras Públicas Municipales, implicados en tantas observaciones de obra pública y las que resulten de las auditorías de este fin de año.




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