La Junta Municipal de Agua y Saneamiento avanza en la modernización del colector Nadadores, una obra clave para frenar brotes de aguas negras en el sector Norzagaray.
El proyecto contempla la reposición de 2.8 kilómetros de tubería sanitaria, con una inversión cercana a los 134 millones de pesos, atendiendo un problema que arrastraba décadas.
Autoridades de la JMAS señalaron que el sistema estaba colapsado, provocando incluso el retorno de drenaje a viviendas, lo que representaba un riesgo directo para la salud de los habitantes.
Los trabajos, que presentan avance superior al 25 por ciento, incluyen tecnología para evitar taponamientos y se prevé que concluyan a finales de junio.







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