El gobierno de Texas declaró estado de emergencia en los condados de Zavala y Uvalde tras confirmarse un caso de mosca del gusano barrenador, considerada una grave amenaza para la ganadería.
Como parte de la estrategia, autoridades acelerarán la liberación de moscas estériles y construirán una nueva planta de producción en Edinburg, utilizando una técnica biológica para frenar la reproducción.
El gobernador Greg Abbott informó que la medida permitirá movilizar recursos estatales y personal especializado para contener la propagación del parásito, erradicado en Estados Unidos desde la década de 1960.
Las autoridades advirtieron que la plaga puede causar lesiones severas y muerte en animales, además de generar importantes pérdidas económicas para Texas, líder nacional en producción de ganado vacuno.





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