Después de años de quejas por malos olores, aguas residuales y plagas, habitantes de Riberas del Bravo están cerca de ver solucionado uno de los problemas más persistentes de la zona gracias a una obra de la JMAS.
Se trata de un nuevo canal de conducción de agua tratada que registra un avance del 90 por ciento y que beneficiará a más de 112 mil personas que viven en las distintas etapas de Riberas del Bravo.
La obra contempla una inversión superior a los 42 millones de pesos y consiste en un canal de concreto de 1.2 kilómetros que conectará la Planta Tratadora Sur con el Dren Interceptor, evitando que el agua pase por el canal Siglo XXI.
Vecinos como Concepción del Refugio Ortiz y Esteban Gómez señalaron que los desbordamientos provocaban contaminación, mosquitos y riesgos para la salud. De acuerdo con la JMAS, el proyecto permitirá resolver de manera definitiva esta problemática histórica en el sector.








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