La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, denunció haber recibido amenazas del Gobierno Federal mediante oficios oficiales. Afirmó que buscan amedrentarla a ella y a toda su familia.
Campos sostuvo que estas acciones responden a un esquema de intimidación política instrumentado desde las instituciones centrales. El objetivo principal, aseguró la mandataria estatal, es desestabilizar su actual gestión.
Como prueba, señaló que la Fiscalía General de la República reactivó intencionalmente una investigación en su contra relacionada con el caso Morelos. Esta maniobra, afirmó, ocurrió tras detectar una respuesta social desfavorable.
Pese a las presiones contra su integridad y su entorno personal, la gobernadora reafirmó su compromiso con Chihuahua. Garantizó que defenderá a la entidad sin ceder ante los condicionamientos del poder central.





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