Han pasado 25 años desde aquella mañana que cambió para siempre la historia de Estados Unidos y dejó una imagen imborrable en la memoria de millones de personas alrededor del mundo.
El 11 de septiembre de 2001, cuatro aviones fueron secuestrados por integrantes de Al Qaeda. Dos impactaron contra las Torres Gemelas de Nueva York, otro contra el Pentágono y un cuarto cayó en Pensilvania. La cifra se estima en 3 mil personas fallecidas.
Más allá de las cifras, quedaron historias de familias que esperaban llamadas que nunca llegaron, trabajadores que salieron aquella mañana sin imaginar que no regresarían y héroes que corrieron hacia el peligro mientras otros buscaban escapar.
Este viernes, como cada aniversario, el mundo vuelve la mirada hacia aquel día. El tiempo ha pasado, pero los nombres, las fotografías y el recuerdo de quienes perdieron la vida mantienen viva una lección dolorosa sobre la fragilidad de la paz y el valor de recordar.
Este terrible acontecimiento cambió las políticas de seguridad no solo en los Estados Unidos sino en cientos de países para reforzar la seguridad de aeropuertos y vuelos, así como lo que se vendría después: la guerra contra el terrorismo a nivel global.








Dejar un comentario